Los desafíos de la gobernanza de Internet (2)

Hacia un modelo de red

¿Qué pasaría si un país dejara de resolver su propio domino? Probablemente, se paralizaría la administración pública y muchos trámites oficiales no se podrían realizar. Los ciudadanos no podrían acceder a sus cuentas bancarias y las telecomunicaciones se tornarían muy dificultosas.

Andrés Piazza, gerente general de LACTLD –la entidad que agrupa a los dominios de nivel superior de Lationoamérica y Caribe- lanzó esta pregunta en la Novena Escuela Sur de Gobernanza de Internet en Rio de Janeiro (SSIG2017) y dejó pensando a varios. La importancia de Internet en el mundo de hoy es tal que si una parte del sistema que conforma la red –la resolución de dominios, por ejemplo- deja de funcionar muchas de nuestras actividades cotidianas se paralizaría.

Internet: De la técnica a la política

En Los desafíos de la gobernanza de Internet (1): Los orígenes de la red analizamos el concepto de gobernanza y la evolución de Internet hasta nuestros días. En cada una de las etapas históricas el acento está puesto en diferentes aspectos de la red: si en los inicios predomina la ciencia y la técnica, en la actualidad el eje está sobre lo social y lo político.

¿Quiere esto decir que actualmente lo técnico no tiene importancia? De ningún modo, la base de desarrollo de Internet tiene un fuerte anclaje en la innovación, en un progreso técnico incremental pero también en cambios disruptivos que obligan a redefinir mucha de nuestras prácticas.

Si Internet deja de funciona por un día, no sería solo un problema técnico: habría, sobretodo, un impacto sociopolítico. La red interpela la vida cotidiana de las personas. Ante ello, son cada vez más urgentes las grandes preguntas: ¿hacia dónde va Internet? ¿Está ayudando realmente a mejorar nuestra calidad de vida? ¿Qué nuevos problemas pueden emerger?

La gobernanza, un problema de todos

Resultó una grata sorpresa observa que la mayor parte de los expositores del sector privado que estuvieron en la SSIG2017 eran mayormente sociólogos, abogados y comunicadores. Inclusive, organismos eminentemente técnicos están cada vez más abiertos y deseosos de debatir cuestiones estratégicas sobre el desarrollo de Internet. Parafraseando a Konrad Adenauer, Internet es algo demasiado importante para dejarla solo en mano de los técnicos.

Hoy en día el modelo de gobernanza de Internet tiene múltiples actores. Por un lado, encontramos el IETF que tiene bajo su responsabilidad proponer y discutir los avances técnicos de Internet. Por otra parte, organizaciones como ICANN y los TLDs –agrupados a su vez regionalmente como el caso de LACTLD-  han pasado de tener un rol técnico (manejo de dominios) y jurídico (resolución de disputas), a acentuar cada vez su perfil sociopolítico con la promoción de ámbitos de participación y debate sobre el futuro de Internet.

Los programas de fellowship de ICANN son un buen ejemplo de ello. Tal como señaló en su presentación Vanda Scartezini: “Todos los cambios que van a afectar nuestra vida se están decidiendo en ICANN”.  También el sector privado ha pasado a tener un enfoque más estratégico y orientado al desarrollo, antes presentar sus avances técnicos. “Para las empresas es importante que haya una internet abierta y libre para hacer negocios”, se sinceró Andrew Harris, de Amazon.

A su vez, organizaciones como Internet Society se encargan de proveer soporte económico y jurídico a ámbitos técnicos como IEFT. En este contexto, el Internet Governance Forum (IGF) actúa como un espacio global de debate que articula la visión de diferentes sectores y perspectivas: desde las preocupaciones por las consecuencias del avance técnico hasta las tensiones entre el carácter global de Internet y la mirada local de los gobiernos. “El IGF es el punto de inicio de las discusiones”, según su director Markus Kummer.

Este modo de gobernanza responde, en cierta medida, a la propia tipología de Internet basada en redes distribuidas. Cada organización actúa como un nodo que recoge intereses, opiniones y valoraciones de diferentes actores, sistematiza la información y la hace circular por una red de organizaciones más extensa.

Como Internet, hay redes de diferentes tamaños, intereses y temáticas. Por ejemplo, en ICANN existe una preponderancia del sector privado, mientras que en el desarrollo de estándares la comunidad de ingenieros es muy fuerte, según Marilia Maciel.

Pensar la gobernanza a partir del concepto red puede ayudar a comprender como Internet se piensa y organiza a sí misma: sin un poder central y con múltiples actores que recogen discusiones y problemas de su área de influencia para ponerlas en circulación dentro de una red más amplia.

La tercera parte del texto se publicará la próxima semana.

 

Disclaimer: Este post fue realizando a partir de mi participación en la Escuela Sur de Gobernanza de Internet. Si bien se presentan las ideas expuestas en el marco de este evento, las ideas y opiniones expresan mi punto de vista personal.

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